- Espero que lo hayas pasado en bien, preciosa.

- Pues sí. Aunque tengo que confesarte que no fue algo premeditado, en ningún momento entraba en mis planes... Fue una mera visita a un amigo…

- Si, ya, claro, claro. Una mera visita a un amigo, y... ¡Mira!. ¡Si acabaste en su cama!. Normal, claro, un amigo te invita a ver su cama nueva, ja ja ja. Perdón, quiero decir, su casa nueva, y en ningún momento pretende llevarte a su cama.... Preciosa, aún no nos conoces…

- ¡Pues no!, que tú creas que cada vez que invitas a una amiga a tu casa, puedes acabar con ella en la cama, no quiere decir que todos los hombres sean iguales… ¿o sí?.... jajajaja…

- jajajajja.

- Bueno, ¿y qué?. Yo no lo tenía previsto, no entraba en mis planes, ¿y qué?. Pensaba tomar una copa, pornernos al día de nuestras diferentes y distantes vidas, e irme a mi casa a dormir en mi cama. Pero las cosas fueron muy distintas, ¿y qué?.

- ¿Lo pasaste bien, cariño?.

- Si, muy bien…, francamente bien.

- Pues ya está.

- Ya está.

- Preciosa...

- ¿Qué?...

- Nada....