India, fecha desconocida.... El día comienza a finalizar para dar paso a la noche... El campamento esta casi levantado y a mi alrededor los distintos fuegos iluminan la escena... El ambiente se siente lleno de distintos aromas, mientras las mujeres de la expedición comienzan azarosas a preparar la cena; la comida no es abundante, pero todo se comparte, y todo el mundo podrá probar algo, por poco que sea.... Es curiosa la sensación que tengo ahora, los distintos olores a especies, la tierra, el aire..., todo es tan distinto... Allí rodeada por desconocidos y extraños para mí... Digamos que siento envuelta por un aura de felicidad y alegría... Allá donde miro, la gente está sonriendo, y charlando con felicidad tras un día duro de trabajo. Sus pieles están secas y cuarteadas por el paso del tiempo, tostadas por el sol, pero completamente puras....; personas que no tienen la necesidad de un móvil, una televisión o un dvd, a diferencia de dónde vengo, y sin embargo son felices y no carecen de nada. Su vida consiste en estar con los seres a los que quieren y tener que llevarse algo a la boca, vivir el día a día sin pensar en el mañana, sin pensar en qué hay que comprar esto o aquello..., sin saber el “número uno” de los cuarenta principales, ni conocer el estreno de la última película de “La Guerra de las Galaxias”...., y les envidio porque viven la vida plenamente en toda su esencia.... Me siento feliz por haber emprendido por fin este viaje del que tanto tiempo llevo hablando y no había sido capaz de iniciar... Esto es por mí, y solo por mí. La emoción me embriaga, tantas cosas vistas en tan poco tiempo..., es tan grande la mezcla de sentimientos y sensaciones que tengo ahora mismo, que no sabría como escribirlas o trasmitirlas... Tampoco sé que saldrá de todo esto, pero mi viaje acaba de comenzar y aún tengo 30 días por delante para pensar, para aprender y dejarme llevar por dónde el destino quiera..., sentir esa libertad, descubrir mi propia esencia, escuchar el silencio y lo que mi interior tenga que decirme.....
4 comentarios
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Estás realmente en la India o nos has transportado a ella?
:-), eso debe ser buena señal. No, no estoy en la India, espero haberos trasportado a ella..., como espero ir algún día, si las circunstancias lo permiten...
Me gustó mucho este post Anita... precisamente ayer estaba hablando de eso con un taxista... de como cada dia nos inventamos mas cosas en que gastarnos la plata... cosas que antes no eran necesarias y ahora son casi que indispensables...
un beso
Yo es un tema del que he hablado en más de una ocasión... Lo consumistas que llegamos a ser, las tonterías que nos venden… Si fuese valiente (como los de la cocacola Light, un anuncio que emiten en España actualmente), rompería con todo y me iría a vivir al campo..., me iría unos meses a la India a encontrarme espiritualmente, conocer las costumbres y la vida allí, a Marruecos..... Irme a un lugar donde viva el día a día, dónde se deje a tras la vida consumista... Aunque soy realista, y una cobarde, porque mi vida me ata, y dejo que me ate… Y si mi responsabilidad hoy por hoy es conmigo misma, sé que mañana será con mis hijos…. Así que supongo que si pudo algún día ir a la India, no será jamás como siempre pensé… Lo del campo, siempre se puede estudiar…, es más viable… :-)