Ya estoy un poco cansadita de escuchar en el telediario el tema de las caricaturas… No entiendo qué buscan con la que están armando…¿Por qué ahora y después de tanto tiempo desde su publicación?. Dichas caricaturas fueron publicadas el 30 de septiembre.
Llevamos años y años riéndonos de nosotros mismos… Cuántas viñetas cómicas habremos visto de la iglesia, de Jesús, de políticos… ¿Y por eso se tiene que ir quemando embajadas o boicotear los productos de un país?... Si así fuese, EEUU, tendría que estar sumido en la miseria por su apoyo, comprensión y buen hacer con el resto del mundo, ¿no?.
Lo que me pregunto es quién comenzó este movimiento y por qué, porque está claro que esto lo ha alentado a alguien que ha
movido a un grupo de gente como a borregos, y éstos a su vez, han ido juntando más y más adeptos a esta movida para armar la que están armando…
Hay que tomarse las cosas con humor y reírse de eso que es el motivo por el que se crean, y preocuparse por cosas más importantes.


Los fanaticos no tienen sentido del humor.Por eso son fanaticos.
Yo no les pediría tanto como reírse porque ya se sabe como son los valores de los musulmanes, pero al menos pasar un poquito del tema (con resignación). Supongo que la situación actual que están viviendo no es beneficiosa ni para ellos, ni para nadie.
No hace tanto leí que el problema de las caricaturas es que no eran graciosas, mmm, después de haberlas visto, la verdad es que ese comentario me parece hasta acertado y todo, la verdad es que provocan pocas risas, te dejan indiferente... a menos que seas musulmán, claro.
Es complicado opinar sobre el tema Ana... porque el tema no son las caricaturas, sino el fanatismo.
Por menos los católicos quemaron y asesinaron a miles de personas en otros tiempos... sólo que el fanatismo católico ha desaparecido y el musulmán no.
El problema es más complejo que tener sentido del humor. Hay muchos intereses ocultos que no salen a la luz. Intereses geoestratégicos de zonas con importante producción petrolífera. La gente, musulmana, cristiana o judía o que quiera ser, no sale a la calle sino se la jalea desde los púlpitos o desde las mezquitas. A esa gente se le anima a salir en un despliegue de vandalismo.
Otro problema es que si sustento mi libertad en una cultura humanista, debo recortarla por la amenaza de gente que vive en la edad media. Nadie es propietario de los símbolos del mundo sea o no creyente en una fe.