Esta es “Cosita”, mi perra. Ayer por la tarde estuve con ella dando un agradable paseo por El Pardo. Hacía mucho que no la llevaba al río y disfrutó muchísimo.

A Cosa le encanta el agua. La pobre ya está muy mayor, tiene 12 años de los nuestros, es decir, 84 años perrunos. Desde hace algún tiempo le fallan las patas, ya que tiene displasia.

Esta tarde me he asustado un poco, ya que le han fallado más de lo habitual. Me he dado cuenta que le queda poco tiempo, algo que ya sabíamos en casa, pero que ninguno queremos ver o aceptar. He decidido que sea el tiempo que sea, ha de disfrutar al máximo, y si adora tanto el agua, como lo adora, voy a traerla un día a la semana al río. Y tengo que llevarla a Manzanares del Real para que se bañe en el pantano, ahí si que va a disfrutar al máximo…

Es tan frágil, tan inocente. No sabes la impotencia que se siente cuando un animal sufre, ya que no entiende que le pasa, no sabe. Le fallan las patas y te mira con cara rara, ya que no entiende, y lo único que puedes hacer es abrazarla y comértela a besos…

Cosa, te quiero…