El viernes 16 comenzaba mi primer viaje largo en coche. Destino, Peñíscola, un lugar con mucho encanto que os recomiendo visitar siempre que tengáis ocasión. Es muy chiquitito, por lo que se ve perfectamente en un día.

Han sido cinco días dónde he podido descansar, pasear, tomar el sol, hacer fotos y desconectar un poquito de la ajetreada vida diaria.

¿El resto del tiempo?, pues aprovechar para hacer esas cosillas que se dejan pendientes por no encontrar tiempo...

Así que tengo las pilas totalmente recargadas para esperar a las siguientes vacaciones, me vaya o no de Madrid.

Me alegra estar de nuevo por aqui con todos vosotros... Un besito gordo, gordo!!