No sé que ocurre por otros lares, pero acá en España últimamente no se habla de otra cosa. Ayer mismo hablaban de ello todas las cadenas de televisión, y no solo en sus telediarios, si no que se crearon programas especiales para tratar el tema.

Todo es muy extraño, pero a pesar de eso, me cuesta mucho creer que unos padres sean capaces de ocultar el cadáver de su hija y montar semejante expolio.

Los McCann han movilizado a todo el mundo para buscar a su hija, han sido recibidos por el Papa, han recaudado más de un millón de euros, tenían a su disposición un avión privado cedido por un millonario, han ido de televisión en televisión hablando de Madeleine… ¿Cómo alguien que sabe que su hija está muerta puede hacer todo eso?... Ese es el principal motivo por el que me cuesta creer en su culpabilidad, aunque las pruebas de las que se hablan en estos días demuestren lo contrario…
Todo esto me hace pensar y analizar las cosas de otra manera, y eso hacía ayer cuando veía a Kate McCann, que en ningún momento la he visto soltar una lágrima.

Más o menos en las mismas fechas desaparecía en Gran Canarias Yeremi Vargas, de tan solo 7 años. Esta noticia desgraciadamente no ha tenido la repercusión que la desaparición de Madeleine, pero si hemos tenido la ocasión de ver a su madre en los medios de comunicación hablando sobre el tema, y su cara descompuesta por el dolor y la pérdida, nada tiene que ver con la de Kate MacCann…

Esperemos que pronto termine todo esto con dos grandes titulares que nos revelen la aparición de Madeleine McCann y Yeremi Vargas

Mis mejores deseos para todas las familias que en estos momentos se encuentran en una situación similar…