Sábado 19 de Enero de 2008. 21:30. Lobby del Hotel Amaral.

Dejo una perdida y espero. Unos minutos..., y ahí esta Anttonella sonriente, espléndida y llena de alegría. Unos pasos atrás, su marido y compañero, Jorge.

Nos reconocimos al instante, y tras dos besos, nos dimos un fuerte abrazo. Por fin nos conocíamos.

-¿Me imaginabas así? – Dijo Antto… Me pilló por sorpresa, porque nunca cree una imagen física de ella. Siempre que la he leído o nos hemos escrito, imagina a una persona realmente dulce y cariñosa, y evidentemente no me equivocaba porque es así. Pero no me imaginaba como era.

Salimos del hotel, y comenzamos a caminar hacia el restaurante. En ese momento Antto me pregunta:

- ¿Has traído la cámara? – .

- Antto, dime que tú tienes, porque con las prisas me la he dejado en casa. – Había estado por la mañana en la sierra con mis 2 cámaras, y resulta que no cogí ninguna, :-S. Pero no pasa nada, ella tenía. Aunque tuvo que ir subir a la habitación.

Nosotros tres y la cámara, nos fuimos hacia el restaurante, “El Jamón y El churrasco”, y allí comenzamos a hablar sin parar, había muchas cosas que teníamos que decirnos... Pero teníamos que pedir, así que descansamos nuestras lenguas un ratito…

Ellos tomaron costillas, yo huevos estrellados con jamón…, y para acompañar la cena, un delicioso vino que escogió Jorge.

No sé como explicar lo bien y a gusto que estuve. Anttonella en todo momento estuvo pendiente de mi, cariñosa, alegre… No sé, creo que hay cosas que no se pueden explicar, si no que hay que vivirlas.

Pedimos el postre, y en ese momento Antto me dio una bolsa. Era un regalo. Por un lado me sentó mal que se hubiese molestado, pero por otro, me sentí sorprendida y encantada… (A quien no le guste los regalos, que levante la mano)… :P.
Dentro de la bolsa había algo envuelto en papel blanco muy fino, (creo que es papel de seda…) Saqué el paquete y retiré el papel…
Me quedé boquiabierta. No hacía falta que me dijese lo que era, porque ya lo intuía. Era un álbum. Pero no un álbum cualquiera...

Este álbum lo había hecho ella misma con sus propias manos, y había dejado constancia de ello. Me encantó. Pero ahí no había terminado todo. Miré la primera página, y de pronto una foto, y unas hermosas y sinceras palabras. No cabía en mí de gozo. Estaba sorprendida, emocionada y muy contenta. Pasé otra página y una foto mía de cuando era pequeña, en la siguiente página, una foto de Lola. Bueno, que no tengo palabras. Qué había mimado todos los detalles, y que me dio de lleno en el corazón.

Este es no es un álbum cualquiera, como bien me escribía, es un lugar para guardar hermosos recuerdos, y es lo que pienso hacer. Ahí no entra cualquier foto… ;-)

Pero aquí no termina la cosa… Anttonella llamó por teléfono, y me pasa con su mami, Alicia, a quien también leo habitualmente, y estuvimos charlando un rato. Y he de decir, que de tal palo, tal astilla, porque Alicia se la ve igual de cariñosa que Antto. Con todo y con eso, imposible comer postre… Estaba ya llena, llenísima, pero de alegría y satisfacción…

Gracias por la invitación, gracias por la cena, gracias por la compañía. Muchas gracias por el cariño y alegría que me disteis durante esas… 4 horas?... Un besito muy, muy fuerte para vosotros... Nos vemos en Alicante, así conoceré en persona a Daniel, y Lola y Naty podrán jugar juntas.. :D

Para todos los demás, un besito muy gordo... Y un fuerte abrazo... Qué tengáis una gran semana, empezando por hoy y continuando por mañana... Muack!!

(Fotos realizadas por Jorge)